domingo, 20 de marzo de 2011

Otro Día Más

Otro día más,
me paro frente al espejo
para esconder esa lágrima taciturna
que amenaza con fugarse nuevamente
de los contornos de su prisión.

Otro día más,
para mentirme y decirme, animos,
para finjir la mueca tenue de una sonrisa,
que la borro el viento
y que sólo es un recuerdo frío y sin dueño.

Otro día más,
para sentirme vivo y encontrar la salida
a la prision de la memoria
y la condena de los recuerdos
que me encadenan al pasado.

Otro día más,
para preguntarme donde estoy,
quien soy y que es lo que hago
a quien acudo sino es que a la soledad
o a la mueca de un ¿falso amigo?

Otro día más,
para planear la fuga de esta prisión de tormento,
de esta tortura de la mente,
de esta impotencia del alma,
de esta angustia que carcome el corazón.

Otro día más,
para llorarte y tratar de olvidarte,
para consumirme en la angustia de mi derrota
y de mi agrio encuentro con el dolor
que se exalsa al verme consumido por mi agonía.

Otro día más,
sin encontrar la salida
sin ver el horizonte
sin poder siquiera ansiar el alba
la alternativa a esta media vida.

Otro día más,
para vivir en las sombras del recuerdo
y de la incertidumbre
de la blasfemia del otro y su recuerdo
mientras disfruta de su vida.